S22-12

S22-12 ONLINE

¿Ética periodística en Telegram?: Las fake news en la plataforma de mensajería privada

Resumen

La irrupción de las plataformas de mensajería (WhatsApp, Telegram) en el periodismo ha supuesto un importante cambio en la profesión. Esto se debe a que proporcionan una comunicación personalizada y cercana al usuario (Sánchez y Martos-Moreno, 2018), acompañada del uso de recursos multimedia (vídeos o audios), como es el caso de Telegram. Gracias a estas cualidades, las funciones y competencias del periodista se han visto alteradas ante este nuevo desafío digital.

Telegram dispone de elementos útiles para el usuario, como son la privacidad y seguridad que ofrece (Martín Granados, 2016). Pero esto, a su vez, podría conllevar a la creación de bulos, fake news, desinformación y al peligro de anteponer la inmediatez a la información contrastada. En esta investigación analizamos si la plataforma de mensajería privada podría suponer un arma de doble filo en la ética periodística. Para ello, se ha empleado el uso de técnicas cualitativas y cuantitativas: entrevista a profesionales de la comunicación, encuestas a periodistas y futuros profesionales del periodismo y análisis documental.

La plataforma de mensajería instantánea se ha convertido en un componente más de las rutinas comunicativas del periodista, aunque todavía presentan interrogantes en el plano ético. A pesar de su funcionalidad y protagonismo en la difusión y distribución de la información, a la vista de nuestro estudio, podría provocar desconfianza en la audiencia, especialmente en cuanto a su credibilidad.

 

Palabras clave

Telegram, fake news, ética, medios de comunicación, audiencia, periodismo

 

Referencias

– Martín Granados I (2016). Telegram, herramienta de comunicación política. Asociación de Comunicación Política (ACOP), 05 de mayo. Disponible en: https://compolitica.com/telegram-herramienta-de-comunicacion-politica/

– Sánchez, H. & Martos-Moreno, J. (2018). Telegram como nueva estrategia de comunicación e información periodística en España. En: XXIV Congreso Internacional de la Sociedad Española de Periodística. Post-periodismo: Entre lo real y lo virtual. Málaga, España, 24-25 May, 2018. https://eventos.uma.es/15425/files/xxiv-congreso-internacional-de-la-sep.-post-periodismo.-entre-lo-real-y-virtual.html.

 

Documentación ONLINE

Ver el video en youtube

Firmantes

Nombre Adscripcion Procedencia
Hada Sánchez Gonzales Universidad de Sevilla Sevilla
Javier Martos Moreno Universidad de Sevilla Sevilla

Comentarios

  1. silviamtez2020-04-01 12:55:47

    Hola a todos, Hada, Javier, un trabajo muy interesante y que abre una reflexión muy necesaria. En este sentido hay muchos interrogantes sobre el uso ético de estos servicios entre los que apuntaría además de los marcados aquellos relacionados con el uso de automatismos y bots en estos espacios;, el aprovechamiento de la cercanía que favorece una mayor credibilidad; y, por último, la explotación de la intromisión que supone el envío de notificaciones al dispositivo móvil del usuario. Es cierto que los fundamentos deontológicos de la profesión periodística prevalecen pero ello no debe ser obstáculo para ampliarlos incorporando estas nuevas cuestiones relacionadas con los retos que se nos presentan con el uso de los avances tecnológicos. Nuestra sociedad es cambiante y por tanto nuestras prácticas también deben de adaptarse y estos los principios deontológicos deben ayudarnos a disponer de claves para hacerlo desde una perspectiva ética. Saludos, Silvia

    • Javier Martos2020-04-02 10:02:31

      Buenos días, Silvia. Muchas gracias por tu comentario. Coincido en que los fundamentos deontológicos no deberían suponer un obstáculo para incorporarlos a las cuestiones relacionadas con las nuevas tecnologías, sino más bien al contrario. Hoy en día, es necesario realizar una revisión de estos fundamentos éticos que contemple también el uso de redes sociales y plataformas de mensajería con fines periodísticos. Sería necesario contar con un Manual actualizado de Buenas Prácticas Informativas en Internet incluyendo estas cuestiones, a raíz de la constante aparición de bulos y noticias falsas en los múltiples canales digitales de los que disponemos. No obstante, aquí también sería necesario reconocer el papel del usuario o ciudadan@ en este tipo de plataformas. Sin duda, su protagonismo ha crecido y ellos también cuentan con su parte de responsabilidad en la presencia de fake news en la red (bien por alimentar su circulación o bien por no saber detectarlas). En este sentido, tampoco sería descabellado pensar en un ‘Código Deontológico en la red’, que abarque de forma general a todos los usuarios presentes en Internet y en este tipo de plataformas. Por otra parte, a raíz de este mayor protagonismo civil en el que los usuarios son también partícipes y productores en el proceso de la información (algunos autores lo denominan ‘periodismo ciudadano’), la ética representa el factor que diferencia al profesional de la comunicación que realiza su labor y al usuario que quiere informar a través de las redes sociales. El primero de ambos siempre tendrá la obligación moral y profesional de buscar la máxima calidad y veracidad a la hora de informar. Por ello, los fundamentos éticos marcan la diferencia y, aunque es cierto que debe haber una adaptación de nuestras prácticas, nunca se debe perder la perspectiva de la importancia del aspecto deontológico como pilar fundamental a la hora de informar. De nuevo, muchas gracias por tu comentario. Un saludo.

  2. thebasement2020-04-01 11:11:36

    Buenas, me ha parecido un estudio muy interesante. Me ha gustado mucho la idea de la inmediatez frente a la información contrastada, ya que poca gente, creo yo, tiene las ganas/tiempo para dedicarle a cada noticia que nos llega, y si le encaja en su ideas preconcebidas lo aceptará como verdadero. La frase de Erdal es muy potente también, sobre subordinar la ética profesional a los cambios tecnológicos y económicos que conllevan el cambio de prácticas profesionales con las nuevas tecnologías. ¿Creéis en este sentido que el no hacerlo puede dejar obsoleta la participación frente a una demanda de inmediatez? ¿No sería más práctico subirse o pensar modos tecnológicos que agilicen o intenten cubrir esa necesidad de los usuarios, que son al final los que pueden llegar a marcar las pautas? Mil gracias, y enhorabuena de nuevo por la ponencia. Un saludo!

    • Javier Martos2020-04-02 10:04:04

      Buenas, Fernando. Muchas gracias por tu comentario. Lo cierto es que, como bien comentas, hoy en día es el usuario quien marca las pautas y la audiencia quien condiciona los contenidos. Y más todavía en este tipo de redes o plataformas, donde la inmediatez es un aspecto fundamental. Sin embargo, pese a su dificultad, lo ideal sería mantener un equilibrio entre la inmediatez y la calidad de la información. Satisfacer las demandas marcadas por los usuarios de la forma más ágil posible, pero ofreciendo un contenido con la mayor veracidad y calidad posible. El principio deontológico en la práctica profesional marca la diferencia entre el periodista y el usuario que ‘quiere ser periodista’. Creo que no se debería descuidar este aspecto, pero sí coincido contigo en que la búsqueda de modos tecnológicos más ágiles y efectivos para distribuir la información es un objetivo prioritario para el avance del periodismo. Muchas gracias por tu comentario y un saludo.

  3. Juan-José Boté2020-03-31 22:43:36

    Hola,me ha parecido una ponencia muy interesante. Soy un usuario de Telegram muy activo y sigo varios, entre otros, canales dedicados al periodismo. ¿ Habeís encontrado algun estudio parecido en algún país donde no se emplee whatsapp como plataforma explandida y se use otra como Viber (Grecia, países de Europa del Este..) ? Saludos

    • Javier Martos2020-04-01 08:27:54

      Hola Juan José. Muchas gracias por tu comentario. Lo cierto es que, según los estudios que hemos manejado, WhatsApp es la plataforma de mensajería privada con mayor uso a nivel mundial (además con diferencia). Después, hay casos de países concretos donde Telegram se ha asentado con mayor fuerza gracias a su privacidad de datos y seguridad en las comunicaciones. Por ejemplo, en Rusia, Irán (donde la app llegó a ser censurada) o Brasil (donde WhatsApp sufrió un bloqueo y esto permitió que Telegram emergiese). Posteriormente, hay casos excepcionales como el que comentas de Viber o Snapchat, que han tenido algo más de repercusión en otros países, pero que no han llegado a asentarse con fuerza (aunque en España, por ejemplo, hay algunos medios que sí han probado Snapchat). Al fin y al cabo son aplicaciones que apenas han llegado a tener relevancia por tener una menor privacidad de datos (que es un factor fundamental para los usuarios de estas plataformas). Lo más parecido en cuanto a estudios que hemos encontrado al respecto es una investigación de la Universidad de Indonesia (https://www.semanticscholar.org/paper/WhatsApp-%2C-Viber-and-Telegram-%3A-which-is-the-Best-Sutikno-Handayani/be0b0671487396d21efce1d521d501ed1c9ab10e) que realiza una comparación entre WhatsApp, Viber y Telegram, en el que se demuestra que la primera de ellas es la que tiene una mayor expansión. Gracias de nuevo y un saludo.

Deja tu comentario

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

ORGANIZA

COLABORA