En nuestros días, los nuevos públicos jóvenes han ido conviviendo con la imagen y el audiovisual con la naturalidad de quien, desde sus primeros años, se han habituado al uso de la tecnología. Una tecnología usable en el aquí y en el ahora, con una inmediatez y facilidad que contrasta con la utilización de los medios de comunicación tradicionales. La pasividad del antiguo espectador es olvidada por los jóvenes espectadores para convertirse en partícipes activos y, en buena medida también, críticos, de los medios de comunicación, interiorizando el desempeño del rol prosumidor. Para ello pueden aprovechar la democratización que, para la creación de contenidos, permite el uso de dispositivos móviles cada vez más potentes, ágiles y manejables, que facultan para la captura de la realidad circundante mediante el audiovisual, así como para la difusión inmediata del contenido, compartiéndolo y retroalimentándose con las opiniones, valoraciones y variaciones que del mismo hagan otros usuarios presentes en sus redes sociales.

Este simposio persigue ser un foro de encuentro de aquellas propuestas que investiguen sobre esta realidad social comunicativa, favorecida por el uso de Internet y las redes sociales, y por las aptitudes propias del público joven.

Los nuevos medios permiten la formación de redes y comunidades preocupadas y, lo que es más importante, comprometidas con las cuestiones que conciernen tanto a la juventud como a otras franjas de edad menos habituadas al uso de las nuevas tecnologías, actuando de punta de lanza en el fortalecimiento de la opinión pública como garante de la participación ciudadana. Temáticas como la medioambiental, lo político, la crisis, el paro o la defensa de los derechos de las mujeres y de colectivos penalizados por la indefensión de los suyos, encuentran su espacio de defensa en las redes. El asociacionismo tradicional incluso deja de encontrar la restricción geográfica y física para poder abrirse paso virtual y globalmente. La necesidad de expresarse y la facilidad para conseguir hacerlo mediante las nuevas tecnologías, permite que la juventud incentive su espíritu crítico actuando como contrapoder de la “opinión oficial”, utilizando para ello la herramienta del lenguaje y expresión audiovisual, con la que han convivido desde edades muy tempranas. Así, el deseable pluralismo encuentra un posible marco de desarrollo en las capacidades y preocupaciones de las nuevas generaciones de usuarios, para poder responsabilizarse de completar el prisma mediático.

Esta capacidad de réplica ante los medios tradicionales y sus líneas editoriales no se limita a la problemática social, sino también a las manifestaciones artísticas en sus diversas formas. La creación, distribución y difusión de los contenidos audiovisuales que versan sobre la “cultura alternativa”, ya sea la musical, plástica, fotográfica, etc… resulta factible gracias a las redes sociales y a plataformas de muy diversa índole, incluso algunas alojadas en medios de comunicación tradicionales (Playz, Flooxer y Mtmad en RTVE, Atresmedia y Mediaset). Igualmente, la juventud redirige sus modelos de consumo de los contenidos generados, en principio, para soportes tradicionales como la radio o la televisión, hacia otros canales de comunicación instalados en Internet, valiendo como ejemplo de ello formatos que se basan en el humor y la transgresión de sus límites.

El espíritu colaborativo se manifiesta tanto en el desarrollo de los proyectos audiovisuales, como trabajos que se desempeñan necesariamente en equipo, para lo que Internet y las redes sociales se convierten en lugar de encuentro, como también en el aspecto de la financiación a través de modelos innovadores como el crowdfunding. De igual manera los contenidos no únicamente se generan, sino que los relatos también se multiplican y extienden mediante la narrativa transmedia, apoyándose en el fenómeno fan por el que el usuario adopta una postura activa expresando sus opiniones, sus afectos y repulsas, en definitiva participando en el proceso audiovisual compartiendo su visión del mundo. Para ello, el uso de los dispositivos móviles permite que la juventud comparta con otros usuarios su presente y la información sobre lo próximo desde un punto de vista geográfico. El establecimiento de estos canales audiovisuales paralelos a los tradicionales permite crear cultura “no oficial” e inmediatamente compartirla con ciudadan@s con intereses semejantes en cualquier punto geográfico.

No debe olvidarse tampoco que la convivencia con la imagen, así como la usabilidad de los dispositivos, puede ser aplicada en la práctica docente diaria, al disponer el alumnado de esta herramienta en su vida social diaria. Las actividades educativas colaborativas encuentran un espacio de trabajo idóneo tanto en el uso de las nuevas tecnologías y terminales móviles como en la naturalidad con la que la juventud utiliza los dispositivos, tanto individual como colectivamente.

En definitiva, este simposio persigue la puesta en común de trabajos y propuestas que estudien los contenidos generados y compartidos, en sus diversas parcelas, así como las tendencias detectadas y los fenómenos y procedimientos por los que la juventud manifiesta e incentiva su espíritu colaborativo, llevándolos a cabo tanto a través de Internet y las redes sociales, como por otros medios.

Ejes temáticos:

  1. El colaboracionismo y el asociacionismo juvenil mediante el uso de las nuevas tecnologías de comunicación.
  2. La actitud crítica ante la problemática social, laboral o medio-ambiental y su desarrollo mediante experiencias audiovisuales.
  3. El desarrollo del fenómeno fan y su implicación en los contenidos audiovisuales.
  4. La narrativa transmedia y modalidades de su desarrollo.
  5. Internet y las redes sociales como espacio virtual para compartir y crear cultura audiovisual.
  6. El audiovisual como medio de creación de cultura alternativa e instrumento para compartirla.
  7. La globalización del consumo audiovisual y sus efectos en la juventud.
  8. El consumo y la producción colaborativa de contenidos. Nuevos modelos de distribución. La ficción y lo documental (Fronteras e hibridaciones).
  9. El crowdfunding y el crowdsourcing como modelos de trabajo.
  10. El dispositivo móvil como medio de democratización y participación en la generación de contenidos. El desempeño del rol prosumidor. Ruptura del marco espacio-temporal mediante el uso de los dispositivos móviles.
  11. Aplicaciones docentes de los nuevos modelos de comunicación. Trabajo colaborativo.
  12. La televisión y cine tradicionales ante los nuevos modelos de consumo audiovisual de los jóvenes.
  13. El reto de la desinformación y el control de los contenidos frente a la democratización de la comunicación. El usuario como agente de la información.
  14. La comunicación “alternativa” a los medios tradicionales.
  15. La normativa legal y los medios de comunicación empleados por la juventud.

COORDINACIÓN

Basilio Cantalapiedra Nieto

bcantalapiedra@ubu.es

Doctor en Comunicación por la Universidad de Burgos y Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Valladolid. Profesor asociado en el Grado de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Burgos. Ha desempeñado también la docencia en la Escuela de Cinematografía y Artes Visuales de Ponferrada (Universidad de León). Una de sus líneas de investigación se dirige al estudio de los modelos de producción y consumo del audiovisual en relación con los nuevos medios. Ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito de la producción cinematográfica y televisiva.

Ponencias Admitidas

Actualizado a 02/01/2020