S15-02 02

Nuevos transtornos asociados a la edición de la imagen y al dibujo digital.

Compartir en TWITTER/FACEBOOK/LINKEDIN

Deja tu comentario

Participa en esta ponencia enviádole tu pregunta o comentario a los autores

Añadir comentario

Firmantes

Enfoque

En esta era de la globalización, en la que impera la telepresencia e instantaneidad, y en la que ya se habla incluso del metaverso o de arte creado mediante la inteligencia artificial, existe una progresiva desmaterialización tanto de las obras de arte como de los procesos para generarlas. Asimismo, en esta sociedad “hipervisual”, el uso dispositivos móviles o táblets han afectado también a los modos de relacionarnos y a la construcción de nuestras subjetividades. Paradójicamente, en la supuesta cultura del bienestar, en la que cada vez existen más spot publicitarios sobre el autocuidado de nuestra imagen, potenciándose al mismo tiempo la idea de interconexión,  cercanía y  coworking, menor es el contacto físico entre personas. A pesar de apostarse más que nunca por la diversidad o la diferencia, vivimos obsesionados con crear apariencias virtuales que no escapan a los imperativos de un mercado cada vez más invasivo. Ya es raro utilizar una foto de perfil en redes sociales sin filtros de belleza o sin editar. Nuestro deseo de camuflar y eliminar nuestras imperfecciones o signos de debilidad, nos lleva a adquirir un aspecto cada vez más artificial o incluso a utilizar avatares modelados en 3d, como ya es algo habitual en WhatsApp o en los propios congresos on line. Ya es otra la desnudez la que nos avergüenza y, como era de esperar, esta necesidad por editar las imágenes y sobreexponerlas en entornos virtuales como Instagram o Tik-Tok, ha potenciado una obsesión por el retoque de nuestro cuerpo en clínicas de cirugía estética. Actualmente, con el fin de parecernos a las imágenes que editadas mediante apps o programas de edición, estamos dispuestos incluso a cambiar nuestro aspecto incluso con arriesgadas y dolorosas prácticas clandestinas, como ocurre con los biohackers. E incluso se habla de dismorfia del selfie de Snapchat, una especie de trastorno en el que la persona afectada decide operarse el rostro para parecerse al de sus propios selfies manipulados con filtros de belleza.

Algunos de los objetivos de esta ponencia son :

  • Reflexionar de forma crítica sobre el mito del progreso tecnológico y mostrar algunos de sus paradigmas ocultos.
  • Investigar sobre las nuevas formas de representación favorecida por las nuevas TIC, Apps y programas de edición en la actual ”generación del selfie”.
  • Ver cómo afecta a nuestra salud las nuevas forma de edición de la imagen  y su relación con el sobre el concepto de ”envidia prometeica” de Günter Anders.

En esta ponencia, la metodología en abierta y flexible, ofreciendo una visión transdisciplinar (arte, medicina, psicología, sociología…). Se tomará como referencia a algunos creadores tanto del arte contemporáneo como de la industria musical actual más influyentes.

Preguntas y comentarios al autor/es

Hay 02 comentarios en esta ponencia

    • profile avatar

      Zhenxiang Zhao

      Comentó el 23/04/2023 a las 17:06:59

      Hola, profe, soy Zhenxiang, estudiante de máster de la facultad de Bellas Artes de la UGR.

      Muchas gracias por compartir tu investigación sobre la imagen y el dibujo digital en la actualidad. Estoy muy de acuerdo de tu reflexión sobre la hiperproducción de imagenes en general hoy en día, y la estética atlética en cuanto a la producción artística en el mercado. Así como la preocupación por estética "monopolia" o dominante, provocada por las imagnes sofisticadas, manipuladas, intencionalmente construidas incluso falsas, y luego compartidas en las plataformas de redes sociales. A mi modo de ver, estas imagnes con filtros y modificación de los retratos o autoretratos, parece una nueva forma de "máscara", que forma un tipo de estratégia de la construcción de la imagen, y la identidad. Por supuesto, tiene sus consecuencias negativas, como la ansiedad y preocupación expandida por la imagen de uno mismo.
      También es interesante pensar si podríamos aprovechar estas imagenes, mejor dicho, los diseños de máscaras digitales, para la creación artística. Por ejemplo, en la creación de videodanza o video-performance, etc, las máscarcas digitales podrían ayudar y potenciar la expresión artística. Estos espejos de nuestros rostros transformados por las aplicaciones como Snapchat, sirven por puertas abiertas que cuestionan y reflejan nuestras nuevas identidades, transformadas por la tecnología. Como el vídeo interesantísmo creado por ti, ilustrando el concepto con los filtros cambiantes en tu propio rostros, queda muy impactante el efecto y ha llmado mucha atención visualmente. Enhorabuena!


Deja tu comentario

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Organiza

Colabora